Luz colocada
El brillo se construye por reflejo y profundidad, no subiendo el nivel de decoloración.
Máncora Glow es una de las dos técnicas propias de la casa —la otra es Glow Lights—, creada por José Vidarte y Paola Ríos. Nace de una obsesión concreta: los tonos cálidos del atardecer y los neutros de la arena de la costa norte peruana. Esa luz que parece venir de adentro del cabello y no de un tubo.
La diferencia no está en subir de nivel, está en dónde se coloca la luz. Se trabaja el reflejo, la profundidad y la transición, de modo que el rubio se lea vivo bajo cualquier iluminación.
Cada Máncora Glow empieza con un diagnóstico. Si tu fibra no está lista, se dice y se espera: el resultado se sostiene sobre cabello sano o no se sostiene.
El brillo se construye por reflejo y profundidad, no subiendo el nivel de decoloración.
Creada por José Vidarte y Paola Ríos. No se replica en otro salón porque no se enseña fuera de aquí.
Se evalúa la fibra antes de tocarla. Si no resiste hoy, se planifica por etapas.
Pensado para verse bien fuera del salón: bajo el sol de Lima y bajo la luz de una mesa.
Máncora Glow toma entre cuatro y seis horas. Es una sesión larga y la agenda se bloquea completa para ti, así que conviene reservarla con tiempo.
Se evalúa la fibra, el historial de color y el punto de partida real de tu rubio.
Se decide dónde va la luz según tu corte y el movimiento natural de tu cabello.
Colocación a mano y control de tiempos. Es la parte más larga de la sesión.
Matiz final y finalización con productos premium.
Cuatro resultados realizados por el salón, mostrados en su proporción original y sin duplicar fotografías.




Escríbenos con una foto de tu cabello a luz natural y te decimos con franqueza si hoy es el momento. Desde S/ 490, con adelanto de S/ 50 para confirmar la fecha.